CIUDADES MÁS VERDES. La cuenta atrás
Todos conocemos a estas alturas la importancia de que nuestras ciudades sean más verdes: reducen la contaminación, regulan la temperatura urbana y transforman el entorno en un espacio infinitamente más habitable.
De hecho, hay datos que señalan que una buena cobertura de árboles en zonas urbanas puede reducir la temperatura del aire hasta 8 °C, reduciendo drásticamente el efecto de isla de calor y el consumo energético. Sin embargo, el modelo actual sigue priorizando el hormigón.
He creado estas ilustraciones para visibilizar esta paradoja.
Tenemos poco tiempo de reacción, pero aún estamos a tiempo. Esto es una reivindicación gráfica por una urbanística sostenible: ciudades verdes donde la vida, la salud y el bienestar de las personas estén claramente por delante del dinero y los intereses económicos.